El BCRA modificó su régimen cambiario para permitir que divisas ingresadas y liquidadas por empresas residentes —pero destinadas a un Vehículo de Proyecto Único (VPU) bajo el RIGI— sean reconocidas como ingresos válidos del VPU, siempre que provengan de aportes o préstamos que dicho VPU podría haber recibido directamente. Esto simplifica la operatoria financiera de grandes proyectos asociativos y reduce trabas burocráticas para acceder a beneficios fiscales y cambiarios. La medida refuerza la estrategia oficial de atraer inversión extranjera mediante mecanismos más ágiles y adaptables a estructuras contractuales complejas.
El RIGI fue creado en 2023 como eje central de la política industrial del gobierno para captar inversiones de más de USD 50 millones con beneficios fiscales y garantías cambiarias. Actualmente opera bajo una gestión técnica del BCRA y el Ministerio de Economía, en un marco de escasez de reservas y alta presión sobre el tipo de cambio.
Ganan: grandes consorcios, uniones transitorias y fondos de inversión que desarrollan proyectos industriales o energéticos bajo el RIGI; pierden: bancos y casas de cambio que enfrentan mayor complejidad operativa y supervisión cambiaria reforzada.
Por qué importa
Es la primera adaptación sustancial del régimen cambiario para alinearlo con las prácticas reales de inversión multinivel, marcando un giro hacia una regulación más funcional y menos formalista en un contexto de restricción externa y prioridad en la atracción de capitales productivos.
